Exceso de glóbulos rojos en la sangre: Síntomas y causas

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Exceso de glóbulos rojos en la sangre: Síntomas y causas

Exceso de glóbulos rojos en la sangre: Síntomas y causas

Exceso de glóbulos rojos en la sangre: Síntomas y causas. La función de los glóbulos rojos es transportar oxígeno y aunque pocas veces se da un exceso de estas células, encontramos siempre algunos casos. Se puede corregir con un tratamiento adecuado que, por lo general, el organismo suele responder a él. De lo contrario, podría provocar serios problemas a nuestra salud, como derrames cerebrales o daño en tejidos y diversos órganos

Los glóbulos rojos son los encargados de transportar el oxígeno, así como los gases de desecho como es el anhídrido carbónico, gracias a la hemoglobina. Dentro de los componentes de la sangre, es uno de los más numerosos, pero cualquier exceso nunca es bueno.

Este trastorno es también conocido como policitemia y puede ser provocado por diversos factores que te enumeramos a continuación.

  • Por una parte, un aumento de eritropoyetina. Se trata de una hormona que se encarga de la formación de los glóbulos rojos. Las hormonas, muchas veces, son factores importantes que provocan que nuestro organismo sufra alteraciones, como ocurre en el caso de la prolactina alta en las mujeres.
  • Por otra parte son las alteraciones de los genes quienes provocan este exceso de glóbulos rojos. Se denomina policitemia vera y conlleva una enfermedad de la médula ósea. No sólo se ven incrementados los glóbulos rojos, sino que otros componentes de la sangre como los glóbulos blancos o las plaquetas también se ven afectados. Se produce la mutación del gen JAK2V617F. Sin embargo, las razones por las que se produce dicha mutación no se conocen.

Una vez que conocemos las causas, sólo nos queda nombrar los síntomas que sufren las personas que lo padecen:

  • Dificultad para respirar cuando se está acostado.
  • Dolores de cabeza y mareos.
  • Hinchazón anormal del bazo.
  • Sangrados abundantes fuera de lo común.
  • Coloración de la cara en tono rojizo.
  • Picores en todo el cuerpo o en lugares localizados.

Muchas veces, la detección de este trastorno se produce por casualidad, con un análisis, sin que el paciente haya llegado a presentar alguno de los síntomas. Una vez que se descubre, se procede al tratamiento para su control, como ocurre con otras patologías como la hipertensión arterial.

Esta enfermedad se desarrolla de forma lenta y es más frecuente en hombres que superan los cuarenta años, aunque no se descartan otras edades ni el género femenino. Sin embargo, las estadísticas sitúan que lo sufren  cinco personas entre un millón de individuos. La mayoría de pacientes no presenta ningún problema desde que comienza el tratamiento.

Fuente Foto – ABC